lunes, 6 de noviembre de 2017

Pequeña revistilla inconclusa virtual

Siempre amé esta plataforma. Es casi como figurárselo impreso. El cómic en proceso en Issuu, que se va actualizando a medida que salen las páginas nuevas.

Lo Negro 6


Lo Negro 5


Lo Negro 4


Lo Negro 3


Lo Negro 2


Lo Negro 1


Lo Negro. Historieta por entregas...

Hace poco comencé este cómic, del que voy haciendo y publicando de a una página por semana en mi fanpage. Procuraré ir publicándolas por acá, que conservo mucho cariño por un medio como blogger, aunque haya caído en desuso para todos aquellos que, como yo, se sienten superados por la idea de tener que actualizar más de uno de los productos de la red... 


miércoles, 14 de junio de 2017

Página de ningún cómic

Hace algo así como un mes, di una charla sobre cómics en el marco de una feria en Bogotá. Una de las partes de la charla constaba de la diagramación de una página de cómic en vivo, con temática y situación sugeridas por el público, a fin de ilustrar un poco sobre los procesos de creación. De ese ejercicio salió un boceto, que guardé para cuando tuviera tiempo y al que por fin hace unos días pude dedicarme a convertir en una página hecha y derecha. Esto fue lo que salió. No es parte de ninguna historia, ni pasará de aquí, pero creo que tiene su encanto.


viernes, 29 de abril de 2016

Sobre el Mohán y otras criaturas siniestras

En aquel tiempo, cuando todavía temíamos a la naturaleza por sobre todo lo demás, cuando nos sentíamos tan impregnados de ella que nos llenaba de miedo e incertidumbre la idea de vernos desamparados de la seguridad de nuestra manada, no fueron pocos los horrores que soñamos. Vimos nuestro propio rostro distorsionado por la soledad, vimos nuestras manos, libres de las miradas de nuestros vecinos, libres para el crimen, y, para no enloquecer, pusimos a aquel reflejo un nombre distinto del nuestro, una identidad aparte que nos absolvía. Un nombre que enseñamos a temer a los niños, que asignamos al autor de nuestros excesos más infames, que atribuimos a un ser tan monstruoso e inhumano, con tan fantásticos atributos que jamás podría ser identificado con nosotros. Así la criatura cobró autonomía, envuelto en la impunidad de la que lo investimos, y aterrorizó, y violó, y mató, y bebió la sangre de nuestros niños. De modo que crecimos y contamos la historia a nuestros hijos y a nuestros nietos, que cubrieron de su sombra sus propios horrores y vergüenzas. Pero ocurrió que un día, la impunidad nos embriagó, o caducó la mentira, o mermaron los rincones oscuros y amables para el crimen. Entonces, el nombre de la bestia se volvió anécdota, tradición, literatura: Ya no bastaba para nominar los horrores, ya no nos eximía, sólo nos quedaba comenzar a culparnos unos a otros. Y así fue, finalmente, cómo el más débil, el más molesto, ocupó para siempre el lugar de los monstruos...

viernes, 14 de agosto de 2015

Valentina


La exquisita muchacha de Crepax, amante del arte y del erotismo sofisticado, espera, copa en mano, por una propuesta digna de ella...

lunes, 6 de abril de 2015

De pequeños príncipes alegremente domesticados...


Cuando, hace poco, se cumplieron los 70 años de la muerte de Saint Exupéry, ciertos oportunistas indeseables acudieron corriendo a apropiarse de su obra, algunos de las formas más chabacanas y vulgares que uno pudiera llegar a imaginar. En medio de un sinnúmero de expresiones de indignación y descontento, un grupo de ilustradores se dio cuenta que esa fecha, además de posibilitar la chapucería y el oportunismo, daba la chance de oponérseles a través de un contenido elaborado con respeto y calidad. De modo que se dedicaron a convocar ilustradores que estuvieran dispuestos a colaborar desinteresadamente en un proyecto que pusiera a "El Principito" al alcance de todo aquel que tuviera acceso a las redes y en una versión que se caracterizara más por ser un tributo a la obra, que un fruto del interés editorial.
Así, junto a más de cien ilustradores latinoamericanos, fui invitado a participar del proyecto, llamado Invisible a Los Ojos, el cual pueden encontrar en Facebook con facilidad.
Los capítulos se sortearon y, para grata sorpresa, me tocó en suerte ilustrar el capítulo 21 que, además de ser el favorito de muchos, resulta que fue, durante muchos años el único que había leído.
Y es que, más allá de mi temprano gusto por la lectura, en casa teníamos unos pocos libros, entre los que se contaban algunos pertenecientes aquellas antiguas ediciones escolares, que recopilaban relatos y extractos de obras variadas de la literatura infantil y juvenil. Entre estos se hallaba uno en particular, cuyo nombre se me ha borrado, pero que recuerdo que estaba forrado con un papel de un color crudo amarronado, tan poco apropiado para un contenido que debía interesar a los niños, que carecía de ilustraciones, y que entre otras lecturas contenía ése y sólo ése capítulo.
Recuerdo haberlo leído infinidad de veces hasta los 8 o 9 años, cuando una mudanza abrupta dio cuenta de gran parte de mi biblioteca. Y recuerdo que al leerlo, mi poca capacidad de comprender realmente su significado se mezclaba en mí con cierta melancólica emoción de niño-zorro, de niño-principito errando en busca de un significado para la cruel simplicidad cotidiana.

Tal vez esta anécdota suene demasiado conveniente para ser creíble, demasiado amanerada y falsa, y tal vez lo sea, como lo son todas las vivencias importantes cuando tratamos vanamente de compartirlas con los demás.
Mejor quédense con la imagen resultante de este recuerdo, y olviden las palabras, que al fin y al cabo no son lo mío...

lunes, 7 de julio de 2014

De la vida de las marionetas


No. No estoy tratando al pobre Franz de mentiroso. Las historias y sus implicaciones simbólicas no son tan simplistas, no pueden serlo. Lo que hago, más bien, es ver la tragedia y la angustia del muñeco de Collodi, su rol de víctima de un mundo caprichoso y enfermo que no está preparado para enfrentar. Un niño que, como Gregorio Samsa, vive al borde de la certeza de su propia humanidad, cuestionada constantemente por quienes le rodean; que, como el Karl Rossman de "América" busca sin cesar a su figura paterna, lleno del terror y la culpa de decepcionar su bondad ideal, en medio de un montón de pillos que lo arrastran a las situaciones más angustiantes y de mujeres ambiguas, maternalmente generosas y sádicas; que, como el desventurado Joseph K, se ve obligado a transitar un sistema incomprensible, de guardias, jueces y médicos inhumanos e incoherentes. Incluso me atrevo a aventurar que quien no sepa ver la angustia del muñeco de Collodi, quien necesite de complicadas fórmulas retóricas para ver reflejada la angustia existencial, ha dejado morir irremediablemente su sensatez infantil, y tenga por seguro que jamás la recuperará. 
Ah! Y un detalle más: Para aquellos que extrañen la presencia del grillo en la escena, al estilo Disney, les espera una decepción (o acaso un alivio), ya que Pinocchio, con la sabiduría que sólo un niño puede demostrar, se sirvió matar a la infortunada criatura con aires de conciencia de un zapatazo en su primera aparición.
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martes, 24 de junio de 2014

Proyecto de novela gráfica histórica en Bogotá/ Historical graphic novel proyect in Bogotá

Hola, gente. Hoy aprovecho para mostrarles un proyecto de novela gráfica que estoy desarrollando junto a Andrés Pedraza y que está a la espera de financiación para concretarse. Así que, si están en Bogotá o por aquí cerca, los invito a correr la voz, y si están lejos, a cruzar los dedos; a ver si, con un poco de ayuda de los astros (me refiero a los que salen en los billetes, claro está), conseguimos que este proyecto se haga realidad.


Historia en proceso/ Comic in progress

Hay alguien a quien estas doñas realmente odian. ¿Quién será?
(Cualquier similitud con personas reales es pura coincidencia)

Viñeta de una historieta que voy trabajando en mis ratos libres, como es costumbre: con mucho esmero y extremada lentitud...

viernes, 6 de junio de 2014

Estertor final/ Death rattle

Un poco porque lo que estoy haciendo ahora no se puede mostrar todavía, y un poco porque recordé que no se los había mostrado aún, les dejo aquí el afiche con el que participé de la muestra de ADA sobre cine, que anda dando vueltas por la provincia de Buenos Aires desde hace casi un año. Sumo además la segunda propuesta y un link en que pueden ver la serie de bocetos que realicé a partir de esta gran película del gran Ingmar Bergman, que parafraseando a Andrés, podríamos intentar definir como "la irrupción de la muerte en una casa de muñecas".



lunes, 26 de mayo de 2014

Esto no es un Tributo al Cómic...

 No, señor, no lo es. Se trata de una versión personal para Jueves de Interpretación de la infame Viuda Negra, una espía rusa que traiciona a su patria comunista a cambio de un implante de siliconas y de la posibilidad de ir a ejercer de bulímica en los baños de Mc Donalds. Toda una super heroína como Marvel manda!