viernes, 4 de noviembre de 2011

Cenicero para dentista/ Dentist ashtray

Aunque se me culpe de incentivar el vicio entre sus más acérrimos enemigos, o de pervertir a cierto cándido grupo (indefenso en su poca conexión con realidad) marcha aquí el primer modelo de regalo ideal para el odontólogo, que ya tiene su dueña. Cuenta con la ausencia (tal como se lee) de un canino y un par de premolares, en cuyo estético hueco colocar el cigarro en reposo, y con un pequeño simulacro de lengua apto para ser quemado sin consecuencias morales o legales al regreso de alguna que otra ardua sesión con uno de esos tantos memorables pacientes...





martes, 2 de agosto de 2011

Proyecto científico

Doctor Mertiolate

El iluminado doctor Christian Yamao encontró su realización personal en la creación de una criatura libre de los males y los prejuicios de la sociedad que le rodeaba, y quiso compartir ese placer con los alquimistas que cocinan latitas de cerveza, detenido su corazón frente a cada brillo que la llama miente sobre la superficie del infame objeto; con los magnetizadores de bar y trasnoche, que ven espíritus degradados en cada perro sarnoso de callejón; y con los cientistas fracasados, buscadores del misterio de la vida, que electrocutan orugas para acelerar las metamorfosis y lloran sobre las cenizas de la malograda belleza. Así ha llegado su invitación a este rincón y a tantos otros y los monstruos, ángeles intentados, se rozan ahora por los pasillos de su blog y no hay quien limpie sus deshechos, mientras en la conciencia del propietario se arrastra cierto arrepentimiento por la abrupta generosidad de su idea compartida...

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Christian Yamao

martes, 12 de julio de 2011

La Jaula/ The jail (about Pierre Boulle´s "Planet of the Apes")

Ya sea que: golpeada mi frente por el olímpico rayo, por el soplo del Helicón, o por el modesto y húmedo regalo con que me signara el aleteo fugaz de un Espíritu Santo alimentado a tutucas en cualquier plaza de periferia, he buscado imprimir cierta idea molesta y recurrente que me dejara la lectura, casi pasatista y despreocupada, de "El Planeta de los Simios" (el librito de un tal Pierre Boulle, NO la legendaria vieja película); o que por un impulso de esos que acercan el diván al tablero de dibujo (irreconciliables para quienes se basan en una dificultad pragmática similar a la de perpetuar una posición del Kamasutra en un sarcófago convencional) que me instara a reconstruir la instantánea de una situación familiar compartida o de cierta solidaridad barrial y de gremios. Es decir, ya sea por inspiración o sublimación el hecho es que he intentado y ensayado lo que aquí les muestro, cuya claridad no pasa de ser soñada:
Ya que los que estamos en el interior de la jaula no sabemos si afuera hay simios o dioses, o si talvez sólo espejos, pero que ante esta representación, infundada pero tan acertada como cualquiera, sentimos crisparse los nervios de sólo intuir suspicazmente un mínimo parecido entre el rostro de la pequeña simia que arroja las galletitas y el de Jean Paul Sartre.

viernes, 4 de marzo de 2011

Back in Black... and Red/ About Stendhal´s "The Red and The Black"

(acerca de "Rojo y Negro" de Stendhal)


Los que veranearon y las personas que tratamos de hacer plata a sus expensas hemos vuelto. Bronceados y rozagantes, entusiastas y responsables hasta el límite de la verosimilitud, nos abocamos a nuevos proyectos y damos los primeros pasos en los flamantes planes que cubrirán la mesa de nuestro siguiente fin de año de jactancias o frustraciones. Jugamos nuestra partida en rojo y negro, tahúres que toman su aspirineta cada mañana.

Esteban Espósito, comiquero de raíces profundas, me invitó a participar cada viernes de su nuevo blog Los Dibujados, poblado por una variedad creciente de ilustradores y animadores (echénle una ojeada en losdibujados.blogspot.com). Elegí esta imágen que de tanto conservarla en la intemperie de mi mente no ha podido menos que deteriorarse, mojada por la llovizna de las sensaciones equívocas y de los sueños sospechosamente claros y los que no: Matilde es una Dalila que intuye mayor efecto en  usar sus tijeras para automutilarse que para traicionar, y hace bien, sólo que elige mal a su Sansón.

jueves, 6 de enero de 2011

Según la antigua cábala el 11 es el número de la docena envuelta en diario. ¿Tendremos el atrevimiento de sentirnos estafados o mantendremos la espectativa de la doble yema hasta el final?


 Hastiado de ese año ingrato y traidor, opté por el harakiri de fin de diciembre. ¿Que cómo es que escribo esto? Parece que no vinieron las Valkirias, que la parca estaba ocupada pidiendo consejo a Pancho Ibañez para resolver el estreñimiento post-navidad, o que la sabiduría japonesa resultó más sabia de lo esperado e ideó un honorable castigo más históricamente coherente, pragmáticamente justo y por tanto inofensivo (como una catarsis de confesionario o una sesión de psicoanálisis para señoras de la alta sociedad). O más bien pudiera ser que le he errado. Bueno, nunca está de más una frustración de último momento!
El hecho es que tras este hecho infinitamente trascendente me he dedicado a la mundana tarea de la pintura de un mural en el frente de la casa de teatro que Nuestra Sonia Luján (leáse "Sonia" o "Soña" pero no "Señora del". Ah, y para lo que no la conozcan, es la niña de la bicicleta) abrirá hoy, mañana, o dentro de dos días en la zona del puerto de la plumífera ciudad de Gualeguaychú. Así que estén atentos los veraneantes y merodeantes de la zona, cuando esas puertas se abran, teatro, música y ferias de arte le pondrán otro colorcito al verano ribereño...