miércoles, 28 de noviembre de 2012

El rock de quienes eligen qué comer antes de la fiesta, para que su vómito luzca cool...



La imagen que corona esta entrada fue enviada para la convocatoria de "Rock Ilustrado" a cargo del grupo Ciudad Alterna de La Plata, y fue seleccionada para ser expuesta durante un nutrido festival de rock en el centro cultural "Islas Malvinas". "Expuesta" es un decir, más bien para estar colgada, junto a las otras seleccionadas, a espaldas de un público que se había congregado a ver uno de esos pequeños juglares que el rock de hoy nos ofrece, y que comenzó a desplegar su gracia apenas terminada la corta presentación de la muestra. "Muestra" por no decir "decorado" de un salón en que un grupo de flamantes clientes de "Todo Para El Rebelde" (casa "especializada en indumentaria para revolucionarios y destructores del sistema") se ocupaban, mientras sostenían sus flequillos en el ángulo prescripto y tasaban con maestría el descuido y la espontaneidad, en mostrar su desagrado frente a aquellos impertinentes que se abrían paso para ver las obras. 


Lo cierto es que esta convocatoria se nutrió de un grupo de dibujantes y diseñadores que dedicaron su tiempo y creatividad a enviar obras sin esperar más retribución que la participación y la consiguiente muestra, aunque se tienda a creer que todo se debió a quienes pagaron la impresión de los trabajos. No obstante, en lo único que parece haber resultado es en un tributo ilustrado para el que los participantes no recibimos ningún tipo de invitación, que sólo sirvió de decorado para una función a cuyo final solamente, final largamente esperado, seriamos capaces de recorrer y contemplar, que no se convirtió en papel (no pude hallar un folleto relativo a la muestra entre los millones que, junto a variados libros en venta, cubrían las mesas que ocupaban buena parte del salón), y que hasta ahora no ha sido publicado siquiera en internet. 

Ciertamente el rock ha ¿evolucionado? y se hace cada vez más evidente: el trabajo en las oficinas del estado, el clientelismo, que todo lo abraza, la pugna por obtener beneficios de los recitales, la necesidad social de seres grises, que aprenden en tutoriales de Youtube a ser auténticos y originales, la serialización de la particularidad, los han vuelto fatuos y desconsiderados. Mientras rasgan sus gargantas, mientras fingen un coito a sus guitarras en un rincón del escenario, las Joplins y los Hendrix de hoy piensan en su puesto en el gobierno y en cuándo pasarán a planta permanente, en cómo luce su trasero mientras se mueven y en los comentarios que recibirá su hazaña cuando la publiquen en Facebook...




Les dejo, de yapa, un par de bosquejos previos.
Saludos.