domingo, 8 de julio de 2012

Tupo con miniatura


La imagen está basada en la personificación de "The Sin" (traducido a menudo lúcidamente como "La Culpa"), personaje del poema el "Paraíso Perdido" de John Milton.

sábado, 12 de mayo de 2012

Vanidades


Un trabajo hecho hace ya un buen tiempo sobre un texto de Orlando Rébora, poeta y gran amigo.

(Haga click sobre la imagen para verlo más grande)

Las imágenes archivadas en un blog suelen perder calidad, si no logra verlo claramente haga click Aquí.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Arte sacro

Los pobres artistas, que, anacrónicos y megalómanos, sueñan Renacimientos a su medida, no hallan sitio para su brocha tras los ploteados que cuelgan de las paredes de las nuevas iglesias, como burdos colgantes de acrílico penden del cuello de una quinceañera ; ni mecenas de sotana con delirios de sublimidad y claro perfil de voyeur. Si no que, fabricando a la espera de tarea o contratador semejante, un dios de entrecasa tan desmesurado que jamás conseguirían sacar por la puerta del cuchitril en que trabajan, reciben un día u otro el pedido de una imagen de culto y, temblando el pulso de paganismo y responsabilidad, extraen de sus manos un dios del Popol Vuh, de Ovidio, de Milton, de Lovecraft, como si sus dedos sucios de polvo y chicharrón rozaran con impunidad en ese acto el exquisito dobladillo del manto del Absoluto, y pudieran al otro día, descarada e indolentemente, volver a la oscura banalidad de sus tareas cotidianas.

Obatalá.
 Deidad principal del panteón yoruba.

(Figura cultual en Masilla epoxi)








viernes, 2 de marzo de 2012

Reflexiones de un artista venal/ Ruminations of a venal artist

Llegado marzo un sinfín de jerarquías se degrada: los emperadores del verano vuelven a su estatus de bacheros de la cotidianeidad, y la compensación entre sus osadías estivales y sus humildes genuflexiones de marzo a diciembre vuelve a equilibrar el eje terrestre; las aéreas reinas son derrocadas en un perverso complot entre los asados, la cerveza y el giro gradual del calendario (exento a partir de ahora el maya, que en el final de su vigencia nos ahorró la fiesta de despedida tan largamente prometida), regresadas al poco bucólico cultivo de la celulitis y las estrías que las atareará o atormentará la próxima primavera, cíclica condena digna de una tragedia griega; la melanina acumulada por las pieles padece bajo los uniformes la negación de un par de bellas pero escandalosas alas, y el sudor, que bruñía las formas, verdea las camisas, llena los fundillos de un sentimiento de intrusión e infunde a las figuras, ahora ensilladas, la sensualidad que emana del contenido de una heladera de supermercado chino tras un apagón de 16 horas.  Con mi bronceado gris y poco salobre, aislado del mar por la literatura y la mala crianza, he jugado al indigente en ciudades ajenas, lo que para la mayoría de nosotros es el equivalente del turismo, y, desde mi banquito de trabajo, que se solaza planeando mis calambres del futuro, he recorrido con mi lápiz tantas caras y he visto a tanta gente a los ojos que, casi aterrado, arrojo al fuego mis títulos estivales y me sumerjo gozoso en la estrecha mina (abandonada quizá por algún enano poco laborioso) de la que extraigo el derecho, más que al hambre saciada, a la avidez del aire y del recuerdo ajenos.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Cenicero para dentista/ Dentist ashtray

Aunque se me culpe de incentivar el vicio entre sus más acérrimos enemigos, o de pervertir a cierto cándido grupo (indefenso en su poca conexión con realidad) marcha aquí el primer modelo de regalo ideal para el odontólogo, que ya tiene su dueña. Cuenta con la ausencia (tal como se lee) de un canino y un par de premolares, en cuyo estético hueco colocar el cigarro en reposo, y con un pequeño simulacro de lengua apto para ser quemado sin consecuencias morales o legales al regreso de alguna que otra ardua sesión con uno de esos tantos memorables pacientes...





martes, 2 de agosto de 2011

Proyecto científico

Doctor Mertiolate

El iluminado doctor Christian Yamao encontró su realización personal en la creación de una criatura libre de los males y los prejuicios de la sociedad que le rodeaba, y quiso compartir ese placer con los alquimistas que cocinan latitas de cerveza, detenido su corazón frente a cada brillo que la llama miente sobre la superficie del infame objeto; con los magnetizadores de bar y trasnoche, que ven espíritus degradados en cada perro sarnoso de callejón; y con los cientistas fracasados, buscadores del misterio de la vida, que electrocutan orugas para acelerar las metamorfosis y lloran sobre las cenizas de la malograda belleza. Así ha llegado su invitación a este rincón y a tantos otros y los monstruos, ángeles intentados, se rozan ahora por los pasillos de su blog y no hay quien limpie sus deshechos, mientras en la conciencia del propietario se arrastra cierto arrepentimiento por la abrupta generosidad de su idea compartida...

Vean más en


Christian Yamao

martes, 12 de julio de 2011

La Jaula/ The jail (about Pierre Boulle´s "Planet of the Apes")

Ya sea que: golpeada mi frente por el olímpico rayo, por el soplo del Helicón, o por el modesto y húmedo regalo con que me signara el aleteo fugaz de un Espíritu Santo alimentado a tutucas en cualquier plaza de periferia, he buscado imprimir cierta idea molesta y recurrente que me dejara la lectura, casi pasatista y despreocupada, de "El Planeta de los Simios" (el librito de un tal Pierre Boulle, NO la legendaria vieja película); o que por un impulso de esos que acercan el diván al tablero de dibujo (irreconciliables para quienes se basan en una dificultad pragmática similar a la de perpetuar una posición del Kamasutra en un sarcófago convencional) que me instara a reconstruir la instantánea de una situación familiar compartida o de cierta solidaridad barrial y de gremios. Es decir, ya sea por inspiración o sublimación el hecho es que he intentado y ensayado lo que aquí les muestro, cuya claridad no pasa de ser soñada:
Ya que los que estamos en el interior de la jaula no sabemos si afuera hay simios o dioses, o si talvez sólo espejos, pero que ante esta representación, infundada pero tan acertada como cualquiera, sentimos crisparse los nervios de sólo intuir suspicazmente un mínimo parecido entre el rostro de la pequeña simia que arroja las galletitas y el de Jean Paul Sartre.

viernes, 4 de marzo de 2011

Back in Black... and Red/ About Stendhal´s "The Red and The Black"

(acerca de "Rojo y Negro" de Stendhal)


Los que veranearon y las personas que tratamos de hacer plata a sus expensas hemos vuelto. Bronceados y rozagantes, entusiastas y responsables hasta el límite de la verosimilitud, nos abocamos a nuevos proyectos y damos los primeros pasos en los flamantes planes que cubrirán la mesa de nuestro siguiente fin de año de jactancias o frustraciones. Jugamos nuestra partida en rojo y negro, tahúres que toman su aspirineta cada mañana.

Esteban Espósito, comiquero de raíces profundas, me invitó a participar cada viernes de su nuevo blog Los Dibujados, poblado por una variedad creciente de ilustradores y animadores (echénle una ojeada en losdibujados.blogspot.com). Elegí esta imágen que de tanto conservarla en la intemperie de mi mente no ha podido menos que deteriorarse, mojada por la llovizna de las sensaciones equívocas y de los sueños sospechosamente claros y los que no: Matilde es una Dalila que intuye mayor efecto en  usar sus tijeras para automutilarse que para traicionar, y hace bien, sólo que elige mal a su Sansón.